Los últimos años han servido para comprobar, cifras en mano, que las previsiones acerca del efecto del cambio climático sobre los fenómenos hidrometeorológicos no iban desencaminadas. Esa dirección era confirmada en trabajos como el divulgado por Nature Climate Change en 2017, que señalaba una tendencia al aumento del calibre del granizo en Norteamérica y, por tanto, de su potencial efecto dañino.

Las estratosféricas cantidades alcanzadas por los daños provocados por tormentas de granizo y siniestros similares han venido siendo una constante. El hecho ha sido reflejado en el Informe de riesgos globales para 2018, de Zurich, que alerta sobre el incremento de los riesgos ambientales y sobre los datos de un 2017 en que las catástrofes naturales fueron la primera causa de las pérdidas de las aseguradoras.

Recientemente, nuevas tormentas han castigado con enorme virulencia diferentes puntos de Europa y América. Zaragoza en España, Torino en Italia, o Francia, o en Ludwigsburg en Alemania, por poner algunos ejemplos, han sufrido los terribles daños del granizo.

Las compañías de seguros y la cobertura de los riesgos meteorológicos

Ante esta realidad y la perspectiva de un agravamiento, se exige a las compañías aseguradoras una acción más decidida frente a los riesgos de naturaleza climática, pero parecen ser pocas las que, por el momento, toman medidas serias y concretas al respecto.

Si bien varía de unos países a otros, la cobertura más común para los daños causados por la meteorología va ligada al concepto de riesgo extraordinario y a un organismo que se ocupa de atenderlos. Esos riesgos extraordinarios, como inundaciones o terremotos, son asumidos por el organismo y no por las compañías aseguradoras, aunque para ello es preciso que el vehículo esté asegurado previamente. Para aprovecharse de esas ayudas, es suficiente contar con un seguro de responsabilidad civil para beneficiarse de la cobertura del organismo público en tales casos.

La cuestión es precisar, de entre todos los fenómenos atmosféricos perjudiciales, cuáles tienen la condición de riesgo extraordinario y cuáles no. Los daños de los primeros serán indemnizados por el organismo o el estado, mientras los provocados por los demás corresponderán a la compañía de seguros en los términos que el usuario haya contratado con ella.

Qué se considera riesgo extraordinario

Por ejemplo, en el caso de España, el Consorcio de Compensación de Seguros, que se encarga de la gestión de ayudas a los afectados, considera dentro de esa categoría, y en lo que respecta a los fenómenos naturales, los terremotos, inundaciones extraordinarias, maremotos, erupciones volcánicas, tempestades ciclónicas atípicas y caídas de aerolitos. Dentro del concepto de tempestad ciclónica atípica se incluyen, en cualquier caso, los vientos con rachas superiores a 120 km/h.

Tanto los vientos que no presenten esas rachas como la nieve y el granizo son expresamente excluidos de la cobertura de riesgos extraordinarios, lo que genera una situación de incertidumbre en la que pueden verse perjudicadas las compañías y los asegurados.

Hail repairs

Lever Touch y su apoyo a aseguradoras y clientes

Por lo expuesto con anterioridad, un socio de la solvencia y experiencia de Lever Touch en siniestros causados por el granizo, resulta un gran valor para las empresas aseguradoras. Ello nos ha llevado a firmar acuerdos globales de reparación con las grandes compañías europeas, que se garantizan así la actuación rápida, eficaz y económica frente a los eventos meteorológicos dañinos, aunque afecten a una elevada cantidad de automóviles, garantizando la satisfacción ante cualquier eventualidad por granizo entre sus asegurados.

Por otro lado, los beneficios, desde el punto de vista del cliente, de tratar con Lever Touch, pueden resumirse en una única frase: Nosotros nos ocupamos de todo.

Nos encargamos de atender al usuario, recoger y entregar el vehículo, ofreciendo alternativas de movilidad, realizar los trámites oportunos con la compañía de seguros y, naturalmente, reparar el automóvil dañado por el granizo o pedrisco. A las ventajas del One stop shopping se suman las de una reparación llevada a cabo mediante las técnicas PDR: no se altera la pintura original del vehículo y se devuelve a la chapa un aspecto impecable sin empleo de medios agresivos, por lo que la garantía del fabricante permanece intacta.

Cada vez más usuarios pueden beneficiarse de este servicio a través de los acuerdos globales con su empresa aseguradora o haciendo uso directo de nuestra extensa y creciente red de puntos de reparación. Así que ante cualquier tipo de daños por granizo, seas aseguradora o particular, contáctanos y te asesoraremos sobre tu mejor opción.